El caso de éxito de Instagram

El caso de éxito de Instagram

Como te imaginarás, estoy a punto de contarte la historia de otro caso de éxito en el mundo de la informática. Aunque… espera. Aún no… Unos segundos más y… ¡Listo! Disculpa; no podía perder la oportunidad de captar la imagen de la pequeña plumita que, al más puro estilo Forrest Gump, acaba de pasar por mi ventana. A ver… Este filtro no… Este tampoco… Mmm… ¡sí! Preciosa.

Ahora sí; presta mucha atención, pues, a la historia de una de las más populares aplicaciones del momento. ¿Cuál? Vamos, que no has tardado nada en adivinarlo… ¡Claro que sí! ¡Instagram! 😉

Pero, antes de nada…

¿Qué es Instagram?

A estas alturas, creo que sobran las presentaciones, pero para los que anden un poco “desconectados” de este mundillo tecnológico explicaremos antes muy brevemente qué es esto de Instagram.

Instagram es una aplicación y una red social para subir y compartir fotos y vídeos. Nada más que eso (…y nada menos!). Los usuarios pueden hacer fotos y aplicar algunos filtros, marcos, transformaciones, etc. que convertirán su instantánea en toda una obra de arte digna de ser expuesta al mundo.

Y es que éste es uno de los puntos fuertes de Instagram: la posibilidad de compartir las fotografías dentro de la misma red social (o en otras como Facebook, Twitter, Tumblr y Flickr).

Una característica curiosa de esta aplicación es que las fotografías tienen todas una forma cuadrada, simulando a las antiguas instantáneas que se obtenían con las cámaras Polaroid de la compañía Kodak.

Instagram App icono

Los orígenes de Instagram

Muy bien; vayamos hacia atrás en el tiempo y ubiquémonos –como en otras ocasiones- en la Universidad de Stanford. Sin duda, durante los programas, en los claustros universitarios o, más específicamente, en las fiestas de sus fraternidades suelen tejerse redes de contactos asociadas directamente con casos de éxito.

En el año 2010, pues, los graduados de Stanford Kevin Systrom -ingeniero especializado en ciencias de la administración- y su socio Mike Krieger -especialista en sistemas simbólicos- solicitaban ayuda a Adam D’Angelo, a quien había conocido en una fiesta de la fraternidad Sigma Un de la universidad.

Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram

Kevin Systrom y Mike Krieger, fundadores de Instagram

Kevin y Mike eran, básicamente, dos jóvenes emprendedores que apostaban al auge de la telefonía móvil y compartían una misma pasión: la fotografía. Kevin, además, amaba el diseño; Mike, por su parte, era un experto en codificación asociada a la filosofía, la lingüística y la psicología.

Acababan de lanzar Instagram, una idea surgida de un proyecto anterior desarrollado por Systrom denominado Burbn y que había sido descartado por contar con demasiadas funciones y resultar muy parecido a FourSquare. El mismo consistía en un servicio que brindaba herramientas para editar fotografías y que, a la vez, permitía a los usuarios compartir su ubicación.

El nombre de la compañía había surgido de la combinación de las palabras “instantánea”, como se denomina a las fotografías, y “telegrama”, el cual alude no solo a la rapidez de este servicio sino a que, cuando niños, tanto Systrom como Krieger creían que las fotos se transmitían a través de un cable.

Instagram logo

El caso es que Instagram había sido descargada, apenas puesta a disposición de los usuarios un 6 de octubre de 2010, por miles de personas en muy pocas horas y esta situación, por cierto, estaba ocasionando problemas. D’Angelo les recomendó expertos ingenieros, los asesoró en la configuración de la base de datos, en la optimización de las características del sistema y, ni lerdo ni perezoso, invirtió en el emprendimiento.

Adam D’Angelo no fue el único interesado, claro, en invertir en el proyecto de Systrom y Krieger; también lo hicieron Marc Andreessen, capitalista de Facebook y Steve Anderson, de Baseline Ventures. También tenían usuarios importantes; el mismo Jack Dorsey, fundador de Twitter, era uno de los más entusiastas. D’Angelo y Dorsey ofrecieron 500 millones de dólares por la empresa, pero Systrom no sucumbió a la oferta. A esta oferta…

Hasta que llegó Facebook y…

Hasta que un día llegó Facebook y…
ofreció 1000 MILLONES DE DOLARES en efectivo y en acciones. Mark Zuckerberg logró, con una estratégica maniobra, arrancar el negocio de las fauces de grandes competidores como Twitter o Google. En abril de 2012 se anunció el traspaso; a partir de aquel momento, un dolido Jack Dorsey dejó de utilizar la aplicación que tanto había alabado.

Zuckerberg - Instagram

Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

Hoy día, Instagram se ha convertido en un servicio que cuenta con más de trescientos millones de usuarios.

Es así como, nuevamente, llegamos al final de la historia de otro caso de éxito de unos informático que aplicaron sus conocimientos y habilidades de programación, y los llevaron a la práctica dando así vida a su idea.

Para los que os hayáis quedado con ganas de saber más y conocer algunos datos más sobre Instagram, os recomiendo que echéis un vistazo a este vídeo elaborado por los compañeros de ComputerHoy.com:

Y es así que, como siempre sucede en esta sección del blog, más y más personas se convierten en emprendedores de éxito… y, por qué no decirlo también, en multimillonarios!

Lee atentamente, pues, estos artículos. Es posible que te inspiren y que te traigan suerte!  😉

 

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