Drew Houston creador de Dropbox

Dropbox, un caso de éxito de un informático emprendedor

Los teóricos del emprendimiento afirman que uno de los mejores consejos que puede ofrecerse a aquellos que desean iniciarse en un proyecto es que pierdan el miedo al fracaso, puesto que de todo error resulta siempre un fructífero aprendizaje. Pues bien, si alguien sabe de esto en el ambiente de los informáticos, ese alguien es ni más ni menos que Drew Houston, el creador de la exitosa firma Dropbox.

Dropbox logo

Y los hechos se dieron de esta forma…

Después de reiterados fracasos con proyectos en Internet con ideas poco funcionales -como un sitio de apuestas de póker plagado de errores- o, tal vez, de escaso atractivo -como pudo ser el ofrecimiento de cursos de apoyo online para nuevos universitarios- el destino encontró a nuestro amigo Drew, olvidadizo él, sentado en un autobús hacia Nueva York y lamentando profundamente el no tener consigo su memoria USB, fundamental para el trabajo cotidiano.

Esta situación irremediable, como era de prever, no solo detonó algunas maldiciones sino que también puso en marcha el mecanismo de pensamiento lateral de Houston, bajo el lema de “esto no puede volver a suceder”. De este modo nació Dropbox, el concepto que hoy todos disfrutamos y que reconocemos por su ícono de cajita celeste. Se trata de la aplicación con la que es posible la sincronización de archivos mediante Internet en múltiples dispositivos; perfecta, por cierto, para que la vida no dependa de un pendrive e ideal para el trabajo colaborativo.

Dropbox concepto

 

Una idea no del todo original, perfeccionada al máximo y completamente útil

La idea de almacenar archivos en la nube no era nueva; es más, otros especialistas ya habían desarrollado ideas parecidas, aunque sin demasiado éxito. La clave estaba, pues, en lograr que los usuarios realmente descubriesen la utilidad de este servicio y deseasen utilizar un programa de esta clase. Después de que Houston optimizara la aplicación y fundara, junto a Arash Ferdowsi, Dropbox en 2007, hasta el mismísimo Steve Jobs hizo el intento -infructuoso- de comprar la empresa.

En sus orígenes, la firma contaba con solo 9 empleados. Tres años más tarde eran 14 y, hoy por hoy, más de 300 empleados trabajan en ella para la atención de unos 300 millones de usuarios. Dropbox está valuada en unos 10.000 millones de dólares, lo cual ha producido, como ya nos tiene acostumbrados esta sección de Escuela de Informáticos, el resultado que con certeza todos imaginan: damas y caballeros, el mundo de los informáticos ha dado a luz a otro multimillonario.

¿Tenéis curiosidad por ver cómo son las oficinas de Dropbox? Os dejo un video para que le echéis un ojo a lo que ha dado de sí la idea de estos chicos… 😉

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2 Comentarios. Leave new

Muy interensante y motivador tus cursos gratuitos, estoy interesado en realizar una aplicacion contable y de stock, es posible hacerlo en Python esto? Cuales son los tipos de aplicaciones que tienes desarrollado en Python . Aguardo tus comentarios.

Saludos,

Hugo

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Hola Hugo!
Muchas gracias por tu comentario. Celebro que te parezcan interesantes los cursos y que les encuentres utilidad. : )
Python es un lenguaje estupendo. Nunca me canso de recomendarlo a todo el que me pregunta y me comenta que quiere comenzar en esto del desarrollo de aplicaciones. Es un lenguaje muy sencillo de aprender y muy muy potente.
Con Python vas a poder realizar, por supuesto, una aplicación del tipo que comentas. Una de las grandes ventajas de Python es que es muy “modular” y existen muchas librería y complementos que te facilitan mucho la vida a la hora de desarrollar tus aplicaciones.
Con Python vas a poder realizar todo tipo de aplicaciones: aplicaciones de escritorio (que además, serán multiplataforma y podrás ejecutar en cualquier sistema operativo), aplicaciones web, aplicaciones de tipo científico o recopilación de datos, juegos, software embebido… ¡hay librería y frameworks para cualquier cosa!!
Te animo sinceramente a que apuestes por Python. No te arrepentirás!
Un saludo!

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